Guardajujas… antes que nos lleve el tren

NOMÁS UNA.
Estamos viendo pasar la historia y con equipaje ligero queremos abordar el tren de la esperanza, pero la enorme máquina no se detiene en la estación F. ¡No hay tiempo! Exclama un guardagujas que aparece de la nada. El último tren que pasó nos dejó a todos en el silencio, relata el anciano guardagujas al pasajero solitario que espera inútilmente en la estación desierta. En la ridícula sala de espera, un danzante traza una evolución con ritmo y cadencia para entretenerse. Un pasajero jubilado que muestra en su cara los años de espera, de pronto grita con desparpajo. ¡Ya está, aquí empieza y termina el mundo para los que van y para los que vienen! Como en el cuento de Arreola, el pasajero X espera impaciente que algún día pase por la estación F el tren maya que lo llevará a T.
Pordiositosanto.

DOS ES UNA.
¿Cuándo pasará el tren de la esperanza? La estación existe, los rieles y los durmientes también, pero no se escucha el ruido de la locomotora desde hace años, debe ser por el mal tiempo o porque ningún tren está obligado a pasar por aquí en plena selva devastada. Cuando el ferrocarril del Sureste pasó por Macuspana, en el poblado de Santuario primera se ubicó la estación Macuspana que fue conocida con el simple y sencillo nombre de La Vía. Viajar en tren en esa época a una velocidad de 40 kilómetros por hora máximo permitía probar la paciencia de los pasajeros que podrían pasar hasta tres días de viaje en la travesía de México, DF- Coatzacoalcos-Mérida. Hoy sigue siendo paso obligado del ferrocarril Coatzacoalcos-Mérida, ruta concesionada a Ferrosur S.A. de C.V.

UNA TRAS OTRA.
En Tabasco, los municipios de Tenosique y Balancán, serán los principales beneficiados con estaciones del Tren Maya en Boca del Cerro y El Triunfo. En Chiapas, Palenque se fortalecerá como en los tiempos del rey Pakal El Grande y la Reina Roja, la mujer más poderosa del reino con raíces en Tortuguero, Macuspana. Para los que hemos visto el auge y decadencia de la industria petrolera, el auge y la crisis del cacao, el plátano y la copra en Tabasco en los tiempos recientes, no debemos lanzar las campanas al vuelo con la refinería Olmeca y el Tren Maya, como el guardagujas, hay que esperar sentado en la estación a que el tren pase y se pueda abordar. A pesar de tres años de intensa actividad del gobierno federal en el estado, no hemos sentido un avance real en nuestra economía local. Podríamos culpar a la pandemia, pero los argumentos caen cuando vemos y constatamos que, en otros estados, incluso del sureste, hay más empleo y menos pobreza que en el nuestro.

LA CAMINERA.
Después de la elección para gobernador (20 de noviembre de 1994) entre Roberto Madrazo y López Obrador, los resentimientos se fueron ahondando entre los tabasqueños, hermanos contra hermanos, padres contra hijos, amigos contra amigos, vecinos contra vecinos, por los resultados que le dieron el triunfo al primero. El conflicto postelectoral se desbordó y la sociedad tabasqueña se dividió para siempre y un pueblo dividido no avanza ni por decreto, lo podemos constatar en la actualidad. El problema se profundiza, el mismo personaje que alentó tanto rencor en Tabasco, ahora promueve la polarización en todo el país. El tren de la esperanza está retrasado y el tren del estancamiento económico avanza a toda prisa, llegará puntual a la estación y si nos descuidamos, nos llevará sin boleto.

Sea por Dios.

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