Europa persigue sus intereses frente a los de América Latina

La Cumbre CELAC-UE, en Bruselas, ha recibido cuestionamientos y críticas por sus resultados

En su relación con América Latina, Europa persigue intereses, no valores. Recientemente, la cumbre CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños)-Unión Europea (UE), en Bruselas, Bélgica, ha recibido cuestionamientos y críticas por sus resultados; no obstante, también hay “luces”, señalaron académicos internacionales en la UNAM.

José Briceño Ruiz, investigador del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC), refirió que ante ese encuentro de jefes de Estado y de Gobierno, hay que considerar que la primera cumbre birregional surgió en los años 90 del siglo pasado, la primera década poscapitalista, cuando en nuestro continente el Área de Libre Comercio de las Américas era la gran preocupación. Pero ese ya no es el mundo de hoy.

En el webinar La cumbre CELAC-Unión Europea. Logros y desencuentros, su organizador añadió que en aquel entonces China no era un actor importante en América Latina; comenzaba a tener presencia, pero no tenía el peso que tiene en la actualidad en términos de comercio e inversiones.

En ese sentido, Briceño Ruiz planteó la necesidad de que en ambas regiones “repensemos el contexto actual de las cumbres, para qué son en un mundo distinto y en una región diferente a los que existían cuando se planteó esta relación, que es tan importante para las dos regiones”.

Un segundo tema es el de los intereses y valores. “Considero que hubo una dualidad en las motivaciones europeas para acercarse a América Latina”: primero, posicionar a Europa en el mundo después de la Guerra Fría, y luego el relanzamiento de la integración europea. En esa estrategia había promoción de valores: era un momento importante para la región, de consolidación de la democracia.

Pero también hubo intereses; los acuerdos con los andinos, los centroamericanos y con el Mercosur, se tenía como panorama la idea de una integración hemisférica.

Quizá hay preocupaciones comunes, como el cambio climático, pero las formas de abordarlas son diferentes porque, por ejemplo, la situación económica de ambas regiones es distinta. “¿Cómo compatibilizarlas en temas de interés para las dos partes?”, cuestionó.

Opinó que los negociadores europeos han tenido que tratar con gobiernos de izquierda, con un Mercosur que se ha ampliado, etcétera. “Los cambios ideológicos tan fuertes en América Latina han hecho muy difícil la negociación”, concluyó.

Miriam Gomes Saraiva, de la Universidad del Estado de Rio de Janeiro, Brasil, dijo que Europa busca conectarse con bloques de países en otras regiones del planeta, en relaciones marcadas por el comercio, la economía, la política y la cultura, donde busca influenciar con su visión del mundo.

En la última década se han dado una serie de cambios en la política internacional, y en la propia UE y Latinoamérica. La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos supuso un debilitamiento del multilateralismo como principal motor de las relaciones y la política internacionales.

La UE ha enfrentado una serie de crisis económicas y la salida del Reino Unido; y América Latina entró en una polarización política donde hay gobernantes con preferencias desencontradas. Además, vino la ascensión de China, que aparece como un elemento de tensión para ambas regiones.

Agenda Global Gateway
Alan Fairlie, de la Pontificia Universidad Católica de Perú, dijo que hay que reconocer que, respecto a la Cumbre, hay algunos avances, como una declaración conjunta y un mecanismo permanente de diálogo; asimismo, se acordó la agenda Global Gateway (donde la UE invertirá 45,000 millones de euros en América Latina y el Caribe para impulsar la lucha contra el cambio climático, promover las energías renovables, los servicios digitales, etcétera), y acuerdos parciales y bilaterales, como el de Brasil-Banco Santander sobre energía solar.

Por último, Félix Peña, de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Argentina, expuso que una de las negociaciones comerciales internacionales más complejas de los últimos años es la desarrollada entre la Unión Europea y el Mercosur, la cual requiere de un análisis político, económico y jurídico.

Un tratado debe garantizar a los protagonistas que lo acordado se va a cumplir por igual para todos, concluyó.

(Con información de Gaceta UNAM)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com