Cdmx, vulnerable a los riesgos sociohidrológicos

Analizan especialistas la forma en que tales amenazas surgen de la interacción entre los medios natural, social, económico y político

Para dar a conocer algunos resultados del proyecto MEGADAPT, una colaboración entre la UNAM, por medio del Laboratorio Nacional de Ciencias de la Sostenibilidad (LANCIS), y la Universidad Estatal de Arizona (ASU por sus siglas en inglés), la entidad universitaria organizó el Simposio sobre Vulnerabilidad y Resiliencia Urbana: Riesgos Sociohidrológicos en la Ciudad de México. Hacia una Agenda de Investigación y Educación.

Financiado por la National Science Foundation, de Estados Unidos, MEGADAPT se centró en el análisis de la vulnerabilidad a los riesgos sociohidrológicos en Ciudad de México, que surgen de la interacción entre los medios natural, social, económico y político.

Luis Bojórquez Tapia, investigador principal de MEGADAPT e integrante del Instituto de Ecología de esta casa de estudios, indicó que el objetivo de este encuentro, además de significar el cierre de esta iniciativa entre la UNAM y la ASU, buscó determinar cómo saber si las grandes metrópolis, como Ciudad de México, son sostenibles y resilientes.

Este, dijo, es un proyecto financiado por la Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos e involucró a un grupo transdisciplinario del que se obtuvo una experiencia real de ese esquema de investigación.

En la Unidad de Seminarios Ignacio Chávez, expresó que fueron afortunados en esta colaboración, la cual tuvo un enfoque distinto a los estudios tradicionales sobre vulnerabilidad urbana, aquella que en gran parte es causada por los procesos de toma de decisiones de múltiples niveles.

Es decir, abundó el universitario, “una propiedad emergente de lo que técnicamente se denomina un sistema socioecológico, donde la toma de decisiones se traduce por medio de una secuencia compleja de relaciones causa-efecto, en eso que percibimos como vulnerabilidad”.

El grupo de investigación que participó en MEGADAPT se dividió en dos, “una parte muy computacional que realizamos en la UNAM, y la otra vinculada con aspectos sociales, la cual fue dirigida por Hallie Eakin, profesora de la School of Sustainability de la Universidad Estatal de Arizona”.

Al respecto, Hallie Eakin destacó que esta iniciativa contó con “mucha consulta pública, enfocada en las alcaldías Xochimilco, Iztapalapa y Magdalena Contreras, donde se entrevistó a residentes de zonas afectadas por inundaciones y escasez de agua para tratar de entender cómo conceptualizan el problema y qué acciones se pudieran tomar”.

Lo mismo se hizo con las autoridades del Sistema de Aguas de la Ciudad de México y los encargados de este servicio en cada una de las tres alcaldías involucradas, para comprender las decisiones de múltiples hogares y cómo enfrentaron diversas dificultades. “A diario interactuaban con las determinaciones y la forma en que las autoridades las conciben”.

Muchas personas opinan que el motor del problema de escasez de agua se debe a que se trata de asentamientos en zonas de conservación. Sin embargo, “podemos tomar esta información para que el equipo de computación de la UNAM determine si en realidad la urbanización está relacionada con cambios en el escurrimiento del líquido bajo escenarios de cambio climático”.

Informó que su asistencia al simposio fue en parte para festejar la clausura de un proyecto de seis años entre ambas universidades, y en el que se han involucrado más de 20 investigadores y estudiantes.

Ante académicos, autoridades capitalinas y representantes de la sociedad civil, para analizar el papel de las ciencias de la sostenibilidad en la disminución de la vulnerabilidad y la gestión de la resiliencia urbana en Ciudad de México, la investigadora estadunidense consideró que este proyecto ha sido una experiencia impresionante. “Ya se escucharán algunos resultados y la discusión de los siguientes pasos”.

Por su parte, Juan Fornoni Agnelli, secretario académico del Instituto de Ecología de la UNAM, expuso que este es el final de uno de los primeros proyectos del LANCIS, cuya discusión abrirá la posibilidad de múltiples perspectivas hacia el futuro y cómo vincular la ciencia con la toma de decisiones, y transitar de la generación de conocimiento a la solución de problemas a corto plazo, “ese es el reto más difícil”.

Norlang Marcel García, de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgo y Protección Civil de la Ciudad de México, se refirió a la relevancia de estos espacios de investigación donde se relacionan academia y quienes tienen poder de decisión, y cuya discusión generará propuestas de políticas públicas que pudiera implementarse en el gobierno capitalino, para poder hacer de ésta una ciudad sostenible y resiliente.

(Con información de Gaceta UNAM)

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