El mundo es hoy más inseguro ante una nueva pandemia
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el planeta enfrenta un escenario de creciente vulnerabilidad ante futuras pandemias. En el informe “Un mundo al límite: prioridades para un futuro resiliente ante la pandemia” (veáse https://gpmb.org/reports/m/item/a-world-on-the-edge-2026-report), publicado el 18 de mayo de 2026 por la Junta de Monitoreo de la Preparación Global (GPMB, por sus siglas en inglés), se alertó que “el mundo no es más seguro frente a las pandemias”.
La GPMB surgió tras la epidemia de ébola que afectó a varios países africanos entre 2014 y 2016, por lo que el documento publicado detalló que, a diferencia de hace 10 años, el mundo se caracteriza cada vez más por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. Los riesgos que cambian rápidamente, las crisis concurrentes, la geopolítica fragmentada y una dinámica global impredecible dificultan la anticipación de amenazas y la coordinación de respuestas.
Además, refirió, el mundo no sólo tiene más probabilidades de enfrentarse a epidemias y pandemias en el futuro, sino que también es más vulnerable a sus efectos en cascada. Pese a los avances científicos y tecnológicos, éstos siguen siendo desiguales e insuficientes para reducir de manera fiable el impacto.
Prevención y capacidad de respuesta
Para Samuel Ponce de León Rosales, académico de la Facultad de Medicina (FM) de la UNAM y coordinador del Programa Universitario de Investigación sobre Riesgos Epidemiológicos y Emergentes (PUIREE), el reporte de la OMS representa una llamada de atención importante y oportuna, pues señala que el mundo hoy es más inseguro que hace algunos años, incluso más que en 2020, cuando inició la pandemia de Covid-19.
Explicó que, tras el fin de la emergencia hace tres años, se ha registrado una sucesión de eventos críticos de relevancia que evidencian debilidades en los sistemas de salud y en los mecanismos existentes para identificar y contener riesgos sanitarios, los cuales aún resultan insuficientes para responder ante una situación de gran magnitud.
¿Habrá otra alarma mundial?
Sobre la dimensión que podría alcanzar una nueva amenaza sanitaria, Ponce de León señaló que no hay forma de hacer una cuantificación con precisión; sin embargo, advirtió que podría ser más grave si se tratara de un ente más virulento.
“Aunque es posible la aparición de nuevas enfermedades, aún no se conocen todos los patógenos virales con potencial de transmisión en humanos, por lo que resulta muy difícil determinar con claridad algún riesgo o establecer una magnitud precisa”.
Por ejemplo, indicó, si se tratara de un virus como la influenza H5N1, cuya mortalidad es mucho más elevada que la del Covid-19 y además se transmite con facilidad, podría registrarse un escenario con una mortalidad mayor.
¿Qué hacer?
Además de fortalecer la capacidad de respuesta, el coordinador opinó que los países ya tendrían que contar con una suerte de reserva de vacunas asegurada para una respuesta inicial ante una pandemia de influenza, así como mantener y renovar una reserva suficiente de antivirales.
Consideró que, para prevenir escenarios de mayor riesgo, es necesario fortalecer los sistemas de vigilancia y contención, además de mantener cooperación y comunicación entre países para responder de manera inmediata ante posibles brotes. También mencionó que aún no existen recursos ni preparación suficientes para enfrentar otra pandemia.
(Con información de Gaceta UNAM)
