Urgen a regular el uso de la inteligencia artificial

Al igual que sucediera con el establecimiento de las reglas de operación de la world wide web, o internet, uno de los grandes pendientes para la sociedad en general es la regulación y establecimiento de límites para la operación de la inteligencia artificial (IA), coincidieron expertos reunidos en el Primer Congreso Internacional de Ciencias Sociales e Inteligencia Artificial.

John M. Ackerman, titular del Programa Universitario de Estudios sobre Democracia, Justicia y Sociedad (PUEDJS), estimó urgente regular el uso que se puede o no dar a la IA, así como a las grandes empresas que ofrecen estos servicios que hoy representan un tecnofeudalismo.

Durante el “Foro Interdisciplinario Gobernanza, regulación y evaluación democrática de la Inteligencia Artificial”, el investigador envió un mensaje de video donde destacó que el poder de los nuevos oligarcas digitales transnacionales pone en riesgo no sólo la democracia, sino también a nuestra civilización entera. “En México, la situación se encuentra en una situación particularmente grave, ya que empieza una ley de la selva en el ámbito digital que muy pronto podría salirse de control”.

A su vez, Carmen Casas Ratia, directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social, reflexionó que parte de los grandes pendientes en torno al uso de la IA está en saber cuáles son las delimitaciones, la protección hacia las y los menores, además de que su uso o presencia reflejan las desigualdades en naciones como México, las cuales no son sólo económicas, sino además estructurales, étnicas, de género, de territorio y generacionales.

Casas Ratia señaló que la literatura de discriminación algorítmica advierte que, cuando se aplican sistemas automatizados o algoritmos de decisión sobre datos que reflejan estas desigualdades previas, hay un riesgo real de que se reproduzcan, o incluso, se amplifican las injusticias hacia grupos históricamente discriminados como pueblos indígenas, mujeres rurales, personas con discapacidad o juventudes precarizadas.

En tanto, Rosa Merlín Rodríguez, académica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS), enfatizó que la IA exige una gobernanza global; se trata de una tecnología que trasciende fronteras y cuando no hay una autoridad jerárquica única se van creando normas o arreglos institucionales parciales entre los diferentes agentes o actores.

La internacionalista comentó que en el caso de la IA no hay un ente único con una regulación centralizada; entonces para que no haya un vacío regulativo se suelen generar modelos en los que China, Estados Unidos y la Unión Europea comienzan a mostrar disputas en torno a la IA y su regulación, porque su ecosistema depende de infraestructuras distribuidas globalmente, semiconductores, centros de datos, talento altamente especializado y grandes volúmenes de información.

Patricia Claudia Brogna, profesora de la FCPyS, subrayó ante estudiantes y profesores, reunidos en el Auditorio Manuel Sánchez Rosado de la ENTS, que especialistas ya han alertado del impacto del uso de tecnologías como la IA, las cuales ya representan un riesgo por la diseminación de mensajes de odio.

La académica recordó que si bien la IA optimiza decisiones, a la vez es parte de un modelo económico y político cuyo núcleo es convertir la experiencia humana en datos; es decir, cada vez que la utilizamos extrae, a gran escala, información de nuestra actividad, lo que deriva en los llamados mercados conductuales del futuro que están centrados en predecir nuestras acciones.

Usuarios
Marco Lopátegui, profesor de la FCPyS, remarcó que según cifras de la empresa Microsoft, más de 1.2 mil millones de personas han utilizado la IA en los últimos tres años, lo que equivale al 16.3 % de la población mundial, además de que las plataformas que ofrecen los servicios de IA atienden a más de mil millones de usuarios cada mes; donde la más famosa de ellas, Chat GPT, supera los 400 millones de usuarios activos semanales.

El internacionalista precisó que la gobernanza de la IA está vinculada a que las naciones tengan las capacidades estructurales –infraestructura digital, inversión, tecnología y absorción tecnológica– y, en este sentido, los países no compiten en igualdad de condiciones.

Finalmente, Alejandro Labrador Sánchez, del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades, sostuvo que la penetración de la IA fue descrita con gran precisión desde hace tiempo por Mustafa Suleyman en su libro La ola que viene: Tecnología, poder y el gran dilema del siglo XXI, en el que se describe un mundo rodeado de inteligencia artificial que gestiona ideas, negocios, produce contenido, dirige públicos y mantiene infraestructuras, como en el que ya vivimos.

(Con información de La Jornada)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com