América Latina: 32 millones de personas padecen hambre
A pesar de que América Latina y el Caribe es una potencia agroalimentaria mundial, 32 millones de personas padecen hambre y cerca de 70 por ciento de los productores de alimentos enfrenta barreras para acceder a financiamiento formal, aun cuando existen hasta 900 mil millones de dólares disponibles para el sector, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Ante este escenario, llamó a orientar mejor las inversiones para que los recursos lleguen a los pequeños productores y territorios rurales con mayor potencial de impacto.
Durante el encuentro “Invirtiendo en los Sistemas Agroalimentarios de América Latina y el Caribe”, René Orellana Halkyer, representante regional de la FAO, señaló que transformar los sistemas agroalimentarios requiere no sólo movilizar más recursos, sino de decidir dónde invertir, qué capacidades fortalecer y cómo incorporar a más productores a las cadenas de valor.
Para avanzar en la inclusión financiera, planteó la creación de “ecosistemas financieros territoriales”, que son redes de colaboración que conectan productores, organizaciones, gobiernos, empresas, instituciones financieras, políticas públicas y mercados.
La finalidad, explicó, es que el financiamiento se adapte a los ciclos productivos y las necesidades económicas, sociales, ambientales y climáticas de cada región.
Además, propuso dejar atrás el financiamiento de proyectos individuales y construir carteras territoriales de inversión que integren producción, infraestructura, cadenas de valor, conectividad, mercados y servicios técnicos.
Entre las herramientas que pueden facilitar el acceso al financiamiento mencionó también las garantías, el financiamiento mixto, los fondos de primera pérdida, los seguros agropecuarios y la asistencia técnica para la preinversión, mecanismos que, dijo, pueden elevar la calidad de los proyectos.
Orellana señaló que las instituciones financieras de desarrollo administran actualmente carteras estimadas entre 700 mil y 900 mil millones de dólares. El reto, subrayó, es lograr que una mayor proporción de esos recursos llegue a productores, organizaciones y territorios rurales, particularmente ante las crecientes restricciones fiscales que enfrentan los gobiernos.
En este contexto, indicó que la FAO impulsa mecanismos para vincular las prioridades de los gobiernos y el conocimiento técnico con instrumentos financieros innovadores y oportunidades de inversión. Actualmente opera más de mil millones de dólares mediante 400 proyectos en 32 países de América Latina y el Caribe, en colaboración con gobiernos, productores, cooperativas, micro, pequeñas y medianas empresas rurales, comunidades y autoridades locales.
(Con información de La Jornada)
