Gemelos idénticos, ¿cerebros distintos?
Los cerebros de gemelos idénticos son parecidos, aunque no iguales; en cambio, el de los gemelos fraternos (cuates o mellizos) es distinto entre sí, diferencias que son moldeadas por el ambiente, indicó Sarael Alcauter Solórzano, investigador del Instituto de Neurobiología (INb) de la UNAM, Campus Juriquilla, Querétaro.
En su charla “Gemelos idénticos, ¿cerebros distintos?, La influencia de la genética y el ambiente sobre nuestros cerebros”, impartida en el marco de la inauguración de la exposición plástica CONEXIÓN. La ciencia de lo idéntico y lo único, indicó que la interacción entre los genes (heredabilidad) y el ambiente (ambientalidad) es determinante en nuestra salud física y mental. La inteligencia es una de estas características en la que influyen dichos factores.
De acuerdo con datos del Registro Mexicano de Gemelos (TwinsMX) –proyecto universitario en el que participa el investigador junto con Alejandra Medina, del Laboratorio Internacional de Investigación sobre el Genoma Humano, y Alejandra Ruiz, de la Facultad de Psicología, ambas de la UNAM, así como Miguel Rentería, del Instituto de Investigación Médica de Queensland en Australia– “sabemos que la genética influye en el orden de un 70 % en la varianza del coeficiente intelectual”.
A partir de esta base de datos, al comparar muchos pares de gemelos idénticos (monocigóticos) y de “cuates” (dicigóticos), “es posible determinar si una característica resulta más semejante entre los primeros, quienes comparten el 100 % de su ADN, o no difieren de los otros, que sólo comparten el 50 % de su material genético”. Ello hace que esta población sea de importancia para estudiar y conocer en qué medida contribuyen los factores genéticos y ambientales en los procesos de salud y enfermedad.
Incluso características físicas, como la estatura, que es semejante entre gemelos idénticos y medianamente parecida entre gemelos fraternos. “Con ello sabemos que los factores genéticos tienen más importancia para ese rasgo físico. Con nuestros datos estimamos ya en la población mexicana que la genética contribuye hasta un 90 % en la varianza de esta característica”.
Sarael Alcauter resaltó que este tipo de registros existe en países como Estados Unidos y de Europa, incluso especializados para estudiar enfermedades cardiacas y cáncer, por ejemplo.
Es relevante hacerlo en población mexicana, porque nuestra ancestría genética es diversa. En promedio, los mexicanos tenemos un complejo mosaico compuesto 51 % de herencia indígena, 44 % europea, 4 % africana y 1 % de Asia del Este.
Además, los resultados que se obtengan de este banco de datos son valiosos para la población mexicana en general. Hasta marzo de este año, teníamos el registro de 4 mil participantes de todos los estados de la República, con una alta representación del centro, Ciudad de México, Estado de México y Querétaro.
Algo que nos interesaba era estudiar la forma y funcionamiento del cerebro, y cómo se asocia esto con otras condiciones de salud de los mexicanos aprovechando un modelo de gemelos. Para ello, se invitó a quienes forman parte del registro a acudir al Laboratorio Nacional de Imagenología por Resonancia Magnética del INb, para estudiar, mediante resonancia magnética, propiedades estructurales, funcionales, el contenido metabólico y de neurotransmisores en el cerebro de los gemelos.
A finales de 2025, se concluyó con los 500 participantes en este estudio. Se analizaron tres características principales de cada uno de estos cerebros: anatómicas, metabólicas y de conectividad funcional. Nuestro cerebro procesa toda la información que proviene del entorno y que nuestros receptores pueden captar; controla la ejecución de movimiento. Es sede de nuestros recuerdos, emociones, razonamiento y, sobre todo, de nuestra salud mental.
También se mostró que los giros y surcos de la corteza cerebral en cada uno de los gemelos son únicos e irrepetibles. Incluso, se sabe que en recién nacidos, cada uno tiene patrones de giros específicos y de hecho se puede considerar una auténtica huella digital.
Otra característica observada es que en la corteza cerebral el área de superficie es más parecida entre los gemelos idénticos que entre los fraternos. Por esto tenemos una heredabilidad alta, arriba de 70 %. En cambio, respecto al grosor cortical ya no hace tanta diferencia ser gemelo idéntico o fraterno; “entonces, ya no son tanto los factores genéticos, sino el ambiente”.
Otra propiedad que se midió son algunos metabolitos del cerebro. “Nuestros datos nos dicen respecto a Glx (que engloba glutamato, principal neurotransmisor excitatorio del cerebro, y glutamina) que no tenemos una heredabilidad alta, ni siquiera leve. Aquí domina la ambientalidad”.
Muestra de ciencia y arte
Al término de la charla, se inauguró CONEXIÓN. La ciencia de lo idéntico y lo único, que presenta seis pares de cerebros impresos en 3D a escala real intervenidos por los creadores tras convivir con los gemelos participantes en el proyecto de investigación, logrando traducir sus historias y memorias en obras plásticas únicas, como lo son cada uno de sus cerebros.
(Con información de Gaceta UNAM)
