Jason Bourne, en manos de la tecnología

“Jason Bourne, la película que continúa la serie del soldado norteamericano descerebrado por la CIA y convertido en una máquina de matar pero que les termina fallando a sus mentores, trae más de lo mismo en formato más inverosímil, con las consabidas explosiones, persecuciones agotadoras, saltos al vacío, tiroteos de todos los colores y trompadas a granel.

“Entre las mínimas variaciones que tiene a bien depararnos está el de un mayor protagonismo de la tecnología. En realidad, resulta abrumador ese leiv motiv. Casi no hay acción en el filme que no esté monitoreada por satélite, rastreada con sensores, grabada a distancia o filmada online.

“El celular compite con Jason el estrellato del guion. Su papel resulta clave en la mayor parte de las acciones. Y de todas las armas que usa el ex soldado es la más eficaz y la que utiliza con más frecuencia.

“Toda la paranoia concentrada en microchip que es, en suma, la película, de pronto se parece bastante al paisaje de mi realidad. Bancos, tarjetas de crédito, redes sociales, sitios de Internet tienen montañas de información sobre mis movimientos, conjunto enorme de datos a disposición del hacker que tenga la voluntad de vulnerar”, señala el crítico.

“La vigilancia y el espionaje son pasos previos y necesarios para las persecuciones y vendettas del Gobierno contra sus cambiantes enemigos de turno”, razona, con razón, el periodista.

“Con esta evocación me pregunto qué parte de la ficción de “Jason Bourne” corresponde a la ficción. Y me hunde en el desasosiego no encontrarla.

“El pensador Nicholas Carr escribió en “Atrapados”: “La automatización debilita el vínculo entre la herramienta y el usuario no porque los sistemas controlados por computadoras sean complejos, sino porque exigen muy poco de nosotros.

“Resisten cualquier implicación del operador más allá del mínimo indispensable. Desalientan el cultivo de habilidades en su uso. Así, la automatización termina teniendo un efecto anestésico.

“Quién juega con quién sería la hamletiana cuestión que la sigilosa invasión de la tecnología en nuestras vidas ahora pone en juego”, concluye.

Mientras tanto, los cinéfilos revientan las taquillas.

Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com