Bancos se benefician de programas para pobres

Ciudad de México. México es tercer país de América Latina y el Caribe que registra el pago más alto en comisiones bancarias por cada transacción realizada de los programas de subsidios para la población más pobre, reveló el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

A 20 años de que los programas de transferencias monetarias condicionadas (PTMC), como se denominan genéricamente, se pusieron en marcha en la región con México y Brasil como pioneros con Oportunidades que derivó en Prospera y Bolsa Familia, respectivamente, el organismo realizó una investigación sobre los logros y retos que enfrentan en diez países donde se han implementado y encontró que los gobiernos pagan “altas comisiones” a los bancos.

En el caso de México, destacó que “la falta de cobertura de puntos de pago es un reto importante que limita la estrategia de bancarización de Prospera. La tarjeta bancaria emitida por Bansefi tiene muchas ventajas potenciales para las familias, porque es aceptada en establecimientos comerciales donde pueden retirar efectivo al momento de realizar una compra.

“Sin embargo, estos beneficios no están disponibles para el 80 por ciento de las familias del programa que habitan en localidades con limitada infraestructura financiera y en estos casos los beneficiarias deben utilizar su tarjeta para retirar el total de los recursos en sucursales de Bansefi, tiendas Diconsa, cajas de ahorro o puntos temporales instalados por el programa”.

Detectó que cuatro comisiones bancarias se cobran en México para la transferencia de dichos subsidios, dependiendo del tipo de depósito y el lugar donde el beneficiario retire los recursos: 1.8 dólares por abono a tarjeta de débito, 1.9 dólares por abono a tarjeta bancaria pagando en puntos de entrega temporales, 2 dólares por abono a tarjeta bancaria pagando en puntos de entrega fijos y 2.4 dólares por abono a tarjeta bancaria con retiro en tiendas de Diconsa.

El promedio de esas cuatro comisiones en México es de 2.02 dólares por transacción realizada. Tal cantidad representa más del doble respecto a los 0.74 dólares que eroga el gobiernode Brasil por igual concepto y que resulta del promedio de dos comisiones, una de 0.88 dólares por transacción con tarjeta social y 0.60 dólares por transacción con cuenta Caixa Fácil,de acuerdo con los registros del BID.

Perú y Colombia registran las comisiones más altas entre los países que tienen PTMC ya que ascienden a 2.32 y 2.20 dólares por transacción. El BID encontró 5 comisiones en Perú: 0.20 dólares por abono a cuenta de ahorro y pago en corresponsal no bancario, 0.60 dólares por abono en cuenta de ahorro y pago en agencia bancaria.

1.6 dólares por abono a cuenta de ahorro y pago por buque, 2.5 dólares por abono a cuenta de ahorro y pago en cajero automático y hasta 6.7 dólares por abono a cuenta bancaria y pago a empresa transportadora de valores, lo que da un promedio de 2.32 dólares mencionado, mientras en Colombia sólo hay una comisión.

Las comisiones bancarias más bajas corresponden a Ecuador y Jamaica, donde se pagan 0.35 y 0.46 dólares por cada depósito. En medio de los extremos se ubica El Salvador con dos comisiones, 0.50 dólares con giro bancario y tarjeta monedero y 2.3 dólares con transporte de valores, es decir 1.4 dólares en promedio.

En las tres naciones restantes analizadas por el BID las comisiones bancarias por transferencias de subsidios se cobran de otra manera: en Costa Rica representan el 0.3 por ciento del monto total transferido y en Honduras asciende al 2.8 por ciento, mientras que en República Dominicana se eroga una comisión anual bancaria de entre 2.5 y 3.5 por ciento “por tarjeta operada dependiendo del lote licitado”.

El banco regional destacó que con los programas de transferencias los gobiernos de varias naciones, como el de México, han tratado de impulsar la inclusión financiera de la población de menores ingresos.

“Se apoyan en entidades financieras públicas o privadas. Algunos programas han realizado convenios de interés común y otros han optado por licitaciones públicas.

“La falta de desarrollo del mercado de productos financieros para atender a las poblaciones de menores ingresos que reside en zonas dispersas puede ayudar a explicar que en algunos casos los concursos públicos han tenido poca participación (de los bancos) o han resultado en contratos con altas comisiones”, explicó.

Pese a los promedios que dio a conocer sobre las comisiones bancarias, el BID acotó que resulta difícil comparar los costos de los servicios financieros para dichos programas porque no existe una información sistematizada que permita hace una comparación precisa, los medios de pago son distintos, las instituciones financieras establecen las comisiones con criterios diferentes y el costo de la transferencia varía de acuerdo con el instrumento de pago utilizado y el tipo de punto de pago.

(Con información de La Jornada)

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