Muro de mujeres defiende derechos femeninos en India

Más de tres millones y medio de mujeres iniciaron el nuevo año 2019 con una gesta en defensa de la igualdad de género

Nueva Delhi, India. Más de tres millones y medio de mujeres del sureño estado indio de Kerala iniciaron el nuevo año 2019 con una sublime gesta en defensa de la igualdad de género, que removió todos los confines del extenso país surasiático.

Damas de diferentes edades y religiones, incluso mujeres trans, atletas, amas de casa y con discapacidades diferentes, formaron una enorme y simbólica cadena humana de 620 kilómetros de longitud, para exigir la igualdad de derechos en todas las esferas, en una iniciativa respaldada por el gobierno de izquierda en esa septentrional región de la India.

El abrumador ‘Muro de Mujeres’ comenzó al final de Kasaragod en el norte de Kerala y terminó cerca del extremo sur de Thiruvananthapuram, también conocida como Trivandrum, la capital del bello territorio con costas en el océano Indico.

Una de las tantas mujeres indias que salieron de sus cocinas para colocarse en el centro del escenario en defensa de sus derechos, la señora de 65 años de edad Usha Bhargavi, dijo: ‘Estamos aquí para hacer valer nuestros derechos y proteger los valores constitucionales que se nos otorga en la India’.

La cadena humana (‘Vanitha Mathil’) marchó por 10 distritos antes de detenerse en Vellayambalam, en la capital de Kerala. En solidaridad, grupos de hombres formaron otra cadena paralela al Muro de las Mujeres.

El llamado a la movilización para luchar por la justicia de género y los derechos de las mujeres fue dado por 176 organizaciones progresistas que aprecian el legado del movimiento renacentista en Kerala, que fue encabezado durante el pasado siglo por prominentes reformadores sociales como Narayana Guru y Mahatma Ayyankali.

Liderado por el Frente Democrático de Izquierda (LDF) y el Partido Comunista de la India (Marxista), el gobierno de ese estado indio elogió la organización exitosa del evento.

Previamente, más de 100 reuniones públicas se organizaron con la asistencia de personas de todas las secciones de la sociedad en lo que es considerada la reunión política más grande ocurrida en la historia del territorio.

En medio de la disputa por la peregrinación de mujeres al Templo de Sabarimala, el ministro principal de Kerala, Pinarayi Vijayan envió invitaciones a grupos sociales y se decidió formar el ‘Muro de las Mujeres’, con el objetivo de promover la igualdad de género.

El Partido Comunista de la India (Marxista) consideró abordar los problemas de las mujeres como parte de la lucha de clases de esa organización, señaló el portal de opinión News Click.

Un gran número de líderes políticos y culturales, artistas, escritores, deportistas, líderes espirituales, entre otros, participaron en la iniciativa.

La idea del Muro de las Mujeres fue propuesta por movimientos progresistas a raíz de las controversias relacionadas con el veredicto de la Corte Suprema de la India que desestimó la prohibición de la entrada de mujeres en edad de menstruar al templo de Sabarimala.

Tras ese histórico veredicto, las fuerzas de la derecha en Kerala tratan de difundir agresivamente la discordia religiosa en los últimos meses. Los grupos reaccionarios elevaron el espectro de que la religión hindú está bajo amenaza debido al dictamen del Tribunal Supremo.

Ante ese intento de crear un escenario de misoginia, el Frente Democrático de Izquierda en Kerala y el Partido Comunista de la India (Marxista) lanzaron una campaña de base para acercarse a las personas sobre este tema y con ello se desarrolló el Muro de las Mujeres en la India.

El santuario de la colina de Lord Ayyappa en Sabarimala fue testigo de protestas masivas tras el veredicto de la Corte Suprema de la India que permite a todas las mujeres orar en el interior de ese sagrado recinto.

Kerala ha estado en ebullición desde que el Tribunal Supremo anuló en septiembre pasado una prohibición discriminatoria que impide a las mujeres en edad menstrual visitar el templo de Ayyappa. Más de una docena de mujeres intentó hacerlo, pero fueron detenidas por montones de manifestantes.

Sin embargo, el gobierno de izquierda en Kerala reiteró su compromiso de defender el veredicto de la Corte Suprema.

Sabarimala, un mito desincronizado con la igualdad

Entre varias historias hindúes, Ayyappa, una deidad nacida de la unión de dos divinidades masculinas, Shiva y Vishnu, cuando este último estaba en forma de Mohini (el único avatar femenino de los 25 de ese importante dios hindú) marcó el final del demonio mujer Mahishi.

Según la mitología hindú, del cadáver de la maliciosa Mahishi se levantó una joven de inestimable belleza, Malikapurathamma, quien le pidió al mancebo que se casara con ella. La hermosa muchacha había sido maldecida para vivir la vida de un malévolo espíritu.

El dios célibe, sin embargo, rechazó gentilmente la propuesta matrimonial, pues responder a las oraciones de sus devotos era para él lo más importante.

Malikapurathamma palideció de agonía y entonces el compasivo dios aceptó casarse con ella pero no sin antes contestar las oraciones de todos sus devotos, que debían visitarlo en el Templo de Sabarimala, en la cima de una colina en Kerala.

La diosa ganó la promesa de abstinencia de Ayyappa y a su vez decidió esperar hasta el día en que los kanni-swamis (nuevos devotos) dejaran de venir en busca de sus bendiciones.

Las mujeres se unieron a Malikapurathamma en su prolongada espera. Ansiaron el regreso temprano de Ayyappa a su prometida y no quisieron causarle ninguna distracción, por lo cual se comprometieron a no visitar más a Sabarimala.

La leyenda dice que ella lo espera en un segundo templo, que se encuentra en el camino hacia el santuario principal.

Las mujeres indias no visitaron en muchísimos años ninguno de los dos lugares pues hacerlo insultaría tanto a la deidad en celibato como al sacrificio de la mujer que lo amaba.

Dada la ardua tarea que emprendió, Ayyappa debió rechazar todos los deseos mundanos, incluido el contacto femenino, y muchos creen que esta es la razón fundamental por la cual las mujeres que menstrúan no podían visitar Sabarimala.

Actualmente, pese a la orden de la Corte Suprema de la India que permite a todas las mujeres ingresar a ese templo, grupos de devotos contrarios a la medida les impidieron cada intento de ingresar al santuario a ofrecer oración.

Argumentan que no se debe permitir la entrada al sagrado recinto de mujeres con capacidad reproductiva, de entre 10 y 50 años de edad, según aquella tradición muy antigua.

Los protestantes, que también incluyen a muchas hembras, participan en mítines, bloquean carreteras y revisan los vehículos que se dirigen hacia el templo, para ver si alguna dama en ‘edad de menstruar’ pretende ingresar al custodiado lugar.

Algunos varones también afirman que no regresarían al santuario si se hace cumplir el fallo de la Corte, pues si las mujeres penetran en ese sitio, considerado el de mayor peregrinación anual de la India con unos 50 millones de visitantes, podría arruinarse todo su sistema de creencias y rituales sagrados.

El asunto incluso dividió al Panel que dio el veredicto. Indu Malhotra, única mujer en el banquillo de cinco jueces, no estuvo de acuerdo con la mayoría, pues para ella los sentimientos religiosos profundos no deben ser interferidos por el juicio del Tribunal.

Además de Sabarimala, existen otros templos donde las mujeres indias no están permitidas o tienen acceso restringido pese a las disposiciones constitucionales del país, que les garantizan la igualdad y prohíben que sean discriminadas en cualquier forma, y a pesar también del culto a divinidades femeninas como Durga, Kali, Lakshmi, Saraswati, entre otras diosas, que es toda una tradición en la India.

(Con información de Prensa Latina)

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