Gasta México 3mmd en compra de servicios satelitales espaciales

México paga del orden de tres mil millones de dólares al año por servicios satelitales, afirmó José Francisco Valdés Galicia, titular del Programa Espacial Universitario (PEU).

Opinó que parte de estos recursos y las industrias del ramo podrían ser la base para una expansión de las industrias de ciencia y tecnología espacial mexicana.

“Requerimos instrumentación de alta precisión, software versátil y robusto para procesar gran cantidad de información, así como experimentos complejos, entre ellos algunos que involucran a la medicina al estudiar, por ejemplo, reacciones del cuerpo humano ante la ingravidez.”

Durante el Cuarto Congreso Mexicano de Medicina y Salud Espacial, organizado por la UNAM, la Agencia Espacial Mexicana (AEM), el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y varias universidades e instituciones gremiales, Valdés recordó que en la Universidad Nacional hay al menos 30 entidades académicas que realizan investigaciones ligadas al área referida.

“La idea del PEU es contribuir al desarrollo institucional, coordinar estas actividades y participar en la formación de recursos humanos de alto nivel”, resumió en el Auditorio Raoul Fournier de la Facultad de Medicina.

Entre los esfuerzos universitarios destacan instalaciones de primer nivel, como los laboratorios nacionales de Clima Espacial (LANCE) y de Observación de la Tierra (LANOT), el primero dedicado al estudio y monitoreo del clima espacial que, con ciertas emisiones de viento solar, afecta las telecomunicaciones en la Tierra; y el segundo, a observar nuestro planeta desde el espacio, gracias a un conglomerado de satélites que emiten imágenes cada 15 minutos.

Requerimos instrumentación de alta precisión, software versátil y robusto para procesar gran cantidad de información”

Francisco Valdés

Director del Programa Espacial Universitario

Julio Cacho Salazar, coordinador del encuentro, señaló que éste inició con cuatro talleres sobre ultrasonografía y microgravedad, reanimación cardiopulmonar en el ámbito aereoespacial, atención al paro cardiaco durante un vuelo comercial o misión espacial, y epidemiología satelital y geomedicina.

Se contó con la participación de expertos de la Agencia Espacial Europea, la Agencia Espacial de Estados Unidos y organismos nacionales como el Instituto Politécnico Nacional (IPN), las universidades Autónoma Metropolitana y Anáhuac, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, así como las academias Nacional de Medicina y la Mexicana de Cirugía.

“El espacio en el siglo XXI es como el mar en otros siglos, que el ser humano quiso explorar, conocer, así como crear ciencia e instrumentación para conquistarlo. Es un gran recurso cuyo estudio requiere multidisciplina”, dijo Francisco Javier Mendieta Jiménez, director de la AEM, quien invitó a fomentar el conocimiento transversal del espacio en la nación.

Raúl Santillán Gutiérrez, de la Facultad de Ingeniería, mencionó que en México tenemos oportunidad en robótica y en el desarrollo de satélites de pequeño tamaño. “Contamos con las cosas para hacer ciencia del espacio, pero nos faltan los catalizadores para hacerlo”, opinó.

Refirió que hoy en día la UNAM labora conjuntamente con el IPN y los centros Conacyt, el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica y el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada, Baja California, en la construcción de un microsatélite mexicano, del tipo CubeSat, o satélite de cubo. “Este proyecto demuestra que podemos trabajar entre varias instituciones del país y seguirnos preparando en este terreno”.

¿Vida extraterrestre?

Por su parte, Antígona Segura, del Instituto de Ciencias Nucleares, expuso un tema de astrobiología, la ciencia que busca vida fuera de la Tierra y señaló que, pese a los esfuerzos de varias décadas, no tenemos evidencia de vida extraterrestre en el sistema solar ni en exoplanetas.

Aclaró que la vida como la conocemos sólo implica carbono y agua líquida, no se refiere a humanos ni a otras especies. “La única misión que ha buscado vida en Marte es la llamada Vikingo”, apuntó.

El congreso fue inaugurado por el director de la Facultad de Medicina, Germán Fajardo Dolci. Participaron José Valente Aguilar Zinser, de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; Jonna Ocampo, de la Universidad Florida del Sur, y Melchor Antuñano, director del Civil Aerospace Medical Institute.

(Con información de Gaceta UNAM)

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