Extorsiona EU a Mx por bajos salarios para que firme TLCAN

Ciudad de México. La administración del Presidente Donald Trump está tratando de completar su revisión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con nuevas reglas que penalizarían a la industria automotriz mexicana a menos que aumente los salarios a aproximadamente 16 dólares por hora, unos 316 pesos a tipo de cambio de 19 pesos, de acuerdo con The Wall Street Journal.

Esta semana los representantes comerciales de México, Estados Unidos y Canadá se encuentran negociando la modernización del TLCAN, unas difíciles conversaciones impulsadas por Trump, quien considera que el convenio, en vigor desde 1994, perjudica los intereses industriales y el empleo de su país.

El diario especializado en negocios y finanzas reveló que la administración de Trump está ganando cierto apoyo de los fabricantes de autos de Estados Unidos para sus propuestas del TLCAN al incluir términos que favorecerían a los fabricantes estadounidenses frente a los rivales asiáticos y europeos que producen automóviles en el país.

“Bajo el TLCAN, los fabricantes estadounidenses han producido en México, donde los salarios son más baratos, pero la administración Trump ahora está tratando de obligar a las fábricas mexicanas a pagar más por mano de obra o enviar trabajos de autos a Estados Unidos o Canadá”, destacó la publicación firmada por el periodista William Mauldin.

Robert Lighthizer, el representante comercial de Estados Unidos y el principal negociador de la administración Trump, está revisando el TLCAN para requerir que el 40 por ciento del contenido de cualquier coche que se comercie libre de impuestos dentro del bloque de América del Norte venga de trabajadores que ganan por encima de un nivel de salario en particular, según dijeron al medio funcionarios de la industria familiarizados con las negociaciones comerciales.

Así, cualquier fabricante que produzca automóviles con muy poco contenido en el umbral salarial enfrentaría aranceles en la frontera. La propuesta fue rechazada por la industria automotriz de México la semana pasada.

De acuerdo con el Wall Street Journal, el American Automotive Policy Council, que representa a Fiat Chrysler Automobiles NV, Ford Motor Co, y General Motors Co, dijo que estaba “motivado” por la última versión de las reglas.

Las automotrices de Estados Unidos obtendrían créditos por salarios más altos no solo en la fábrica, sino también en las áreas de investigación y desarrollo, comercialización y tal vez trabajo administrativo, dicen los funcionarios de la industria.

Sobre la propuesta de Estados Unidos, Flavio Volpe, presidente de Automotive Parts Manufacturers Association, con sede en Toronto, dijo al medio: ”Estamos aconsejando a Canadá que no formule comentarios ni adopte una posición hasta que los mexicanos lo hagan”.

Estados Unidos y Canadá han insistido fallidamente en poner sobre las mesas de renegociación el tema de los salarios en México, más bajos que en los dos países. Incluso, los demócratas del Congreso estadounidense han afirmado que un nuevo TLCAN debería exigir a México que aumente sus salarios, entre otras normas laborales.

El pasado 27 de marzo, medio especializado Inside US Trade reveló que Estados Unidos presentó a México y Canadá una nueva metodología de regla de origen para automóviles bajo el TLCAN que incluye como contenido regional salarios equivalentes a 15 dólares la hora (unos 270 pesos a tipo de cambio de 18 pesos).

La propuesta de Estados Unidos en materia de salarios fue vista con optimismo por la Unifor, el mayor sindicato de Canadá.

“No hay duda de que es un paso adelante”, declaró el líder sindical canadiense Jerry Dias en una entrevista con el diario canadiense The Global and Mail publicada en marzo pasado.

El acuerdo automotriz es de los que siguen atorados –que son los más importantes– para lograr un nuevo tratado comercial. México se resiste a pagar mejor a sus obreros, pero Washington tiene claro que es la única manera de lograr un equilibrio en ese sector, que genera cientos de miles de empleos en la zona del TLCAN.

Analistas consultados en diversas ocasiones por SinEmbargo sobre este tema coincidieron en que la política laboral fue un fracaso en este sexenio: disminuyeron los empleos mejor pagados, la mitad de la población se encuentra en la informalidad y el Gobierno utilizó los bajos salarios para atraer la inversión extranjera en el TLCAN.

(Con información de Sin Embargo)

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